El País Vasco apuesta por la Resonancia Magnética Nuclear para la medicina del futuro

El proyecto AKRIBEA se centra en desarrollar una plataforma de recopilación y procesamiento de datos obtenidos de una cohorte de la población. Estos datos se analizan y procesan mediante la técnica de Resonancia Magnética Nuclear para extrapolar información acerca de la composición molecular de las muestras de cada individuo. Este proceso es fundamental para mejorar la medicina predictiva y obtener una comprensión completa de la manifestación de enfermedades y las respuestas a los tratamientos.


Desde el comienzo del siglo XX, la ciencia ha estado comprometida en una búsqueda constante para comprender la estructura de la materia biológica. Hitos fundamentales, como la primera determinación de la estructura tridimensional de una proteína y el descubrimiento de la doble hélice del ADN en la década de 1950, marcaron el inicio de la biología estructural. Hoy en día, esta disciplina no solo es esencial para entender los procesos biológicos, sino también para el desarrollo de fármacos y el tratamiento de enfermedades.

Una de las herramientas esenciales en este proceso ha sido la Resonancia Magnética Nuclear (RMN). Desarrollada por físicos y adoptada por químicos y biólogos, la RMN permite obtener imágenes tridimensionales de biomoléculas como, por ejemplo, proteínas y ácidos nucleicos. Su principio básico es la manipulación de los niveles de energía de los átomos en un campo magnético, generando señales que revelan su composición y disposición en una molécula.

En la actualidad, la medicina está evolucionando hacia un enfoque más preventivo y personalizado. Proyectos como AKRIBEA están contribuyendo a esta transformación al establecer cohortes de individuos para estudios de medicina de precisión. Gracias a la RMN, estos proyectos pueden generar información detallada sobre el metabolismo de cada individuo, lo que puede ofrecer una perspectiva única sobre el riesgo metabólico de enfermedades prevalentes.

Un ejemplo de su aplicación sería la evaluación de la fragilidad y la salud en los adultos mayores. Mediante el análisis de perfiles metabólicos y genómicos, los investigadores pueden identificar biomarcadores específicos asociados con la fragilidad y otros aspectos clínicos del envejecimiento. Esta información no solo contribuye a comprender mejor los mecanismos subyacentes de la fragilidad, sino que también facilita el desarrollo de intervenciones preventivas y terapéuticas más precisas y efectivas.

A medida que avanzamos hacia el futuro, la integración de la RMN y otras tecnologías innovadoras promete abrir nuevas fronteras en la medicina personalizada y la atención de salud. Iniciativas con un enfoque más holístico y centradas en el paciente están liderando el camino hacia un cambio transformador. Al aprovechar el poder de la ciencia y la tecnología, estamos en una posición única para mejorar la calidad de vida de las generaciones futuras mediante la comprensión y los tratamientos más efectivos.